
¿Qué es una incubadora y cómo es la gente de Incubadora CON VALORES?
A ver por dónde empiezo. Me he estado formando muchísimo; parece que nunca es suficiente, ¿verdad? Pero cuando encuentras el sitio y el método adecuados... es como si te tocara la lotería. Imagínate si, además, se alinean los astros, como me pasó a mí. Pero empecemos por el principio.
Siempre es el algoritmo, y a menudo es Instagram
La idea de hacerme autónoma y emprender ya me rondaba la cabeza, pero siempre he sido de letras, los cursos de emprendimiento son muy caros y una es pobre, así que tenía muchísimo miedo. Y entonces empezaron a salirme anuncios de Incubadora CON VALORES, una ONG nacida en Valencia que ayuda a personas en situación de vulnerabilidad a emprender, con participantes de todo el mundo. Me informé: programa gratuito, mentores, clases teóricas, talleres, dinámicas... Lo tenía todo. Así que me inscribí, me aceptaron y empecé el programa.
Todo pasa por algo, incluso lo que olvidas
Me estaba apuntando a todo: trabajos, cursos, mentorías... Y, de repente, me llegó un correo de la Red Alumni de la ONCE sobre algo en lo que me había inscrito hacía más de medio año: me habían aceptado en el programa. Pensé: «Bueno, más cosas». En teoría me tienen que escribir a lo largo de este mes de octubre, pero mi vida ha cambiado tanto desde febrero que ya veremos.
¿Qué es un programa de incubación?
Vale, yo al menos no lo conocía, así que te lo explico fácil, rápido y para toda la familia: te llevan de la manita y, en clases magistrales, te enseñan las herramientas, métodos y trucos para montar un negocio. Además, tienes una coach emocional (Moray, en mi caso) y mentores (Laura y Diego, en mi caso). Las clases magistrales y las mentorías son semanales, y las sesiones de coaching, quincenales. Todo esto con el respaldo del equipo de la organización, una responsable (María, que es un sol) y un cuaderno de ejercicios para ir completando paso a paso a medida que pasan las semanas. Como ves, es muy completo. Yo todavía estoy en la primera de las tres fases del programa y te confieso que he aprendido tanto que no sé qué me depararán las otras dos, pero siento quesaldré siendo una CEO, jajajaja.
Y pasa lo de siempre: no conoces algo y, en cuanto lo descubres, empiezas a verlo en todas partes. Estoy complementando lo que aprendo en la incubadora con pódcast y viendo Shark Tank, así que oigo hablar de planes de negocio, incubadoras y términos de ADE todo el santo día.
Ya emprendí y no lo sabía
¿Recuerdas Stacion Musical? Pues ese fue mi primer emprendimiento, y yo sin saberlo. Mi coach, Moray, dijo algo muy interesante: hay gente que, simplemente, no está hecha para trabajar para otros. Demasiado inquieta, demasiado creativa, visionaria... y tal vez yo sea de esa gente. Al fin y al cabo, mi padre también emprendió en su momento. Quién sabe si lo llevo en la sangre. Por Dios, tenía diecisiete años y me lancé a la piscina sin saber hacer un DAFO ni un Business Model Canvas, y me fue genial. Así que ahora que sé hacerlos (y los he hecho), tengo mucho camino andado. Cometeré menos errores, y eso es como tirar con ventaja en una partida de D&D.
El pitch
Llegará un día en que sea la emprendedora que entra en el tanque de Shark Tank. No literalmente, claro, porque el programa no se emite aquí, pero tendré que presentar mi negocio ante un grupo de personas que decidirán si me dan dinero o no. Y tendré que preparar todas las preguntas que me pueden caer (qué recuerdos del Treball de Recerca de Bachiller y del TFG, señor). Pero aquí también tiro con ventaja: cuento con todo el apoyo de mi pareja y de parte de mi familia, la de sangre y la política, así que imagínate los ensayos en el salón de casa antes del gran día. Aunque para eso aún queda, así que probablemente te lo cuente más adelante.
En resumen
Gracias a Incubadora CON VALORES, a María, Laura, Diego, Moray, Melquíades, Andrea y a todos los profesores de los que he podido aprender y a los que me quedan por conocer, por dejarme formar parte de la familia CON VALORES. Espero estar en ella muchísimos años e incluso llegar a ser profesora o mentora cuando me sienta preparada.
Marta
